Safe Sun SPF 30

Protector corporal spf 30-IO estetica OntinyentSafe Sun Cream SPF 30 es una crema solar de protección alta (SPF=30) ofrece una óptima protección UV y una protección IR, resultando particularmente indicadas también para las pieles más sensibles. Los factores de protección se han testado in vitro.

PRINCIPIOS ACTIVOS

DEFENSYL – Sinergia de activos vegetales de acción protectora y antienvejecimiento.

SINERGIA DE FILTROS ANTI-UV – En este producto se han empleado filtros de última generación, seguros y fotoestables. Se trata de filtros químicos y químico-físicos que, en parte absorbiendo y en parte reflectando las radiaciones, garantizan la protección más equilibrada posible entre las sustancias filtrantes conocidas hasta hoy. En efecto, estos filtros neutralizan tanto a los UVB, que causan eritemas y quemaduras, como a los UVA, los principales responsables del fotoenvejecimiento. El poder de protección UVA y UVB del producto está certificado por tests in vitro.

EXTRACTO BIOLÓGICO DE ALOE – El cultivo de esta planta y el respeto de las normas biológicas se ha monitorizado y ha sido certificado por un ente idóneo: BIOAGRICERT. El Aloe vera o Aloe barbadensis es una planta originaria de África del norte y seguidamente introducida en las Barbados (de ahí el término barbadensis). Es una planta que no deja de sorprender por su gran cantidad de sustancias activas, tan numerosas que se la ha llegado a llamar “planta sobrenatural”.
Aún hoy los investigadores estudian el ALOE para desvelar todos sus secretos, pero cada vez parece más seguro que sus propiedades prodigiosas no deben atribuirse a un único componente, sino a la acción sinérgica de todas sus sustancias activas. De entre sus múltiples acciones recordamos: la acción fotoprotectora, emoliente, cicatrizante, antibacteriana, calmante, hidratante…

FILTRO ANTI-IR – Para la fórmula de UV DEFENCE CREAM de protección  alta (SPF 30) el Laboratorio de Investigación Biochem ha decidido confiar en la más completa actividad de protección, garantizando, además de la protección UV, incluso una adecuada protección IR. El sol emite una serie muy amplia de radiaciones que llegan a la tierra con una longitud de onda de 200 a 10.000 nm. 10 Sin embargo, las únicas radiaciones que nuestro ojo consigue percibir son las de una longitud de onda de entre 400 y 700 nm, que se han llamado por este motivo radiaciones “visibles” (VIS).
Las radiaciones VIS penetran bien en la piel (el color rosado de la piel es debido a la microcirculación subepidérmica “iluminada” por la luz VIS), pero por fortuna no suelen crear daños.

Las radiaciones de longitud de onda más corta con respecto a los rayos VIS se han llamado “ultravioletas” (UV), las de longitud mayor se han definido “infrarrojas” (IR).

Las radiaciones UV no son percibidas por nuestros sentidos, pero son las que causan las “quemaduras solares”.

Los IR, por último, representan la mayoría de los rayos emitidos por el sol, y son percibidos por nosotros como CALOR. Hasta hace pocos años se consideraban prácticamente inocuos: sólo en caso de que se absorbieran excesivamente podían dar problemas de aumento anormal de la
temperatura corporal (“golpe de calor”).

Estos últimos años, en cambio, se ha descubierto que también los IR tienen importantes efectos en nuestra piel. Por ejemplo, es recientísimo el descubrimiento de las llamadas HSP (heat shock proteins), proteínas sintetizadas por nuestras células cutáneas en respuesta a anómalos incrementos de temperatura. Actualmente siguen su desarrollo los estudios para comprender plenamente sus funciones reales.

Lo que en cambio parece ya demostrado es que se crea una especie de “sinergia negativa” entre los UV y los IR: cuando ambos rayos chocan juntos con nuestra piel, los daños que los UV crean a las estructuras celulares parecen “amplificarse”. Esto es particularmente evidente para las pieles sensibles y con tendencia a la cuperosis. Es bien sabido, en efecto, lo dañosos que pueden ser los shocks térmicos para dichas tipologías cutáneas. Recientes estudios sobre los efectos cutáneos de los IR han detectado que estos pueden tener efectos negativos en todas las capas cutáneas.

A nivel epidérmico, pueden crear desórdenes en la pigmentación y anomalías de la forma y de la funcionalidad de los queratinocitos. A nivel dérmico, causan un aumento del número de mastocitos (células inmunitarias que liberan enzimas “destructivos” en las fibras dérmicas) y vuelven más finas las fibras elásticas. A nivel hipodérmico, favorecen la desestructuración de los GAG (glicosaminoglicanos), disminuyendo la hidratación y la función de “apoyo” ejercida por las capas cutáneas más profundas. Es deseable, pues, que los productos solares de protección más alta posean también una adecuada acción anti-IR, garantizando la máxima protección hoy permitida por las más modernas y avanzadas investigaciones cosmetológicas. El filtro IR introducido en UV DEFENCE CREAM es el NITRURO DE BORO. Se trata de un polvo inerte que se distribuye uniformemente sobre la piel y rechaza las radiaciones IR, actuando como un verdadero aislante térmico.

Cuida tú piel al máximo posible cuando tomes el Sol, cada año juega más malas pasadas, recuerda siempre ponerte en manos expertas al adquirir un protector solar.

Espero que te haya gustado nuestro nuevo Safe Sun SPF 30

Un cordial saludo, Rosa Mª García

Dirección Técnica de Centre d´Estética i Benestar IO Ontinyent

No comments yet.

Deja un comentario